CAPITULO 7: LA ISLA

Llevaban tan solo unos cuantos minutos de caminata desde que se habían internado en la selva que rodeaba a la isla, la capitana sabia que internarse en la selva era como un acto suicida pero no existía alguna otra forma de pasarlo, habían logrado burlar a un par de guardias pero aparentemente la selva estaba lleno de ellos, y era casi imposible distinguirlos entre la maleza.

La isla era la más grande que se podía encontrar en los alrededores, rodeada por una selva en la parte central había una montaña de no muy grande tamaño. En una ocasión Santiago había sugerido el quemar la selva, pero ante la posibilidad de que existiera alguien viviendo ahí optaron por seguir andando.

La capitana había optado por solo venir con unos cuantos elfos, no quería exponerlos a todos además de que necesitaban que alguien protegiera el barco en caso de emboscada, –Entre menos gente mejor, había dicho en alguna ocasión la capitana mientras con su espada se abría paso.

Llegaron a una especie de campo rodeado por árboles, un campo de un verdoso pasto, como si fuera un parque, en el pudieron observar que desde hace un buen rato solo estaban dando vueltas, decidieron quedarse un momento a pensar como viajar y hacia donde ir, desde este punto la capitana era capaz de ver el sitio donde se encontraba José y es que en la selva por la maleza y vegetación le resultaba imposible ver hacia donde ir.

Tratando de enfocar su vista, entre los árboles vio una sombra correr a toda prisa, mientras que detrás había otra sombra, los elfos se percataron al instante y apuntaron con las flechas hacia los árboles. El grupo de al menos 20 elfos, Santiago y Gabrielle se agruparon en un círculo en el centro del campo. La capitana veía más y mas sombras brincar entre los árboles sin duda alguna estaban rodeados.

Todo quedo en silencio por unos instantes hasta que de la nada salio una lanza que paso rozando la pierna de Gabrielle haciéndola caer.

–Amazonas, dijo Woody, piratas saben que hacer en cuanto ataque de amazonas, los piratas casi al instante sacaron sus espadas. Centenares de lanzas salieron volando de entre los árboles, mientras los elfos cortaban sin cesar lanzas. Santiago conseguía quemar algunas pero no todas, sus bolas de fuego no eran capaces de quemar los centenares de lanzas.

Cuando por fin termino la lluvia de lanzas apareció una xica caminando lentamente hacia los agotados piratas.

–Miren nada mas que tenemos aquí, 19 piratas y su capitana con dos urbanos, dijo la xica que se acercaba con sigilo y rodeándolos.

–Urbanos?, Dijo Santiago un poco desconcertado
–Así le llaman a los que viven en ciudades, argumento Woody.

–Hola Sákura, dijo woody sonriéndole, la guerrera amazona seguía rodeándolos como tratando de buscar algo raro en ellos. –Desconfías de los aliados, desde cuando acá las amazonas atacan a sus amigos?, woody hablaba con toda la tranquilidad del mundo.

–Desde cuando? Desde que shaks se apodero de todo y de todos, desde que los aliados se unieron a su ejército, desde que los aliados entregaron a mi ejército, dijo Sákura un poco molesta.

–Vamos Sákura sabes que una elfa de mi clase aun honra las viejas alianzas con tu pueblo, dijo woody extendiéndole una mano, Sákura dudo un poco y la estrecho con un poco de alegría.

–Y dime woody a que han venido ustedes y esos urbanos a esta isla, Sákura se acerco a Gabrielle y con un poco de tela hizo un nudo en la herida ocasionada por la lanza y detuvo la hemorragia.

–Los hombres de shaks han secuestrado a uno de los elementales y lo tienen en algún lugar de esta isla, dijo woody tratando de encontrar de nuevo la ubicación de José. –Elementales? , dijo con extrañeza Sákura al escuchar eso, –Creí que eran solo una leyenda .

–Pues no y este de acá , dijo woody señalando a Santiago, es el elemental de fuego, Sákura se quedo perpleja no creía que los elementales fueran realidad, una parte de la montaña exploto y de ella salieron volando Pixi y Gazer salieron de el a toda prisa mientras hacían aparecer unos hoyos negros y desaparecían tras ellos.

–Pero que fue eso, preguntaron a la vez algunos elfos mientras veían a los generales pasar. –Son ellos allá van, grito Gabrielle, mientras miles de cazamagos salían y se perdían en hoyos negros al igual que una cantidad numerosa de hombres grises desaparecían en el aire.

No se explicaban que fue lo que pasaba ni por que todos habían huido tan repentinamente solo sabían que José no iba con ellos ya que Woody lo había localizado dentro de la montaña por lo que habían comenzado a correr hacia ella.


Ahora los que corrían eran otros, Bogart y Michel corrían por un camino largo de hielo mientras unos hombres de apariencia helada los perseguían lanzando bolas de hielo, Alberto y Manuel habían sido capturados y congelados tras tratar de hablar con el jefe de la tribu de los helix pero estos no quisieron participar en guerra y decidieron acabar con los 4 visitantes. Habían conseguido escapar pero ahora un ejército de estos seres los perseguía.

–Donde esta flamitas cuando se le necesita?, pregunto Bogart ya casi sin aire, –El agua aquí es débil se congelaría al instante y no se diga de la tierra.

–Yo lo se pero Santiago no esta así que correee, Michel ahora corría mas aprisa hasta que llegaron a un acantilado, voltearon los dos y ahora mas seres aparecían para acabar con ellos, se miraron un momento y después se aventaron

Llevaban ya un buen rato cayendo y no veían el final, sus elementos no reaccionaban a ellos y seguían cayendo, se miraban aterrorizados cuando de pronto pararon en seco a un metro de distancia de ellos lograron ver el suelo pero ellos permanecían suspendidos en el aire.

–Nos volvemos a ver Bogart, dijo una señorita que acaba de salir de entre las sombras, y veo que te he vuelto a salvar la vida de nuevo.

Michel y Bogart cayeron en el suelo y a prisa se pusieron de pie.

–Vaya vaya pero si eres tu de nuevo Hanatsu, dijo bogart mirando a la recién llegada, que te trae por las tierras del norte.

–Vengo huyendo de la destrucción mi estimado bog, el mal crece y se apodera de cada rincón de la tierra, muy pronto se desatara el caos y todo lo que conoces ya no existirá, nadie podrá salvar a la tierra, dijo hanatsu.

–Y quien demonios eres tu para estar dando predicciones, que no te das cuenta somos los elementales que no corren rápido los rumores, hemos escapado de pixi ya muchas veces, dijo Mich en tono de orgullo.

Hanatsu comenzó a reír y después agregó, –Y que harán los elementales en contra de un ejercito prohibido, seguir escapando?, te diré niño que yo he vivido el futuro y el presente, y el futuro que yo veo es caos y destrucción es por eso que he venido a advertirte bog.

–Advertirme?, que cosa, dime que has visto, que tienen que decirnos tu pueblo esta vez

–Pues bien bog, como ya lo sabes mi pueblo se ha caracterizado por las predicciones y perfecciones, nosotros los egipcios si bien no somos guerreros somos mas sabios y yo he desarrollado la capacidad de saber el futuro… Pero eso no es precisamente de lo que te quiero hablar, veras esto es lo que sucederá.

Hanatsu comenzó a relatar el futuro, comenzó diciéndoles lo que ya sabían, la aparición de los 4 elementales y su eterna lucha para salvar al mundo de las manos de shaks, prosiguió diciendo que los hombres de shaks lo habían traicionado y ante la traición, shaks tuvo que recurrir a la montaña del destino. Hanatsu se quedo callada y bogart se aterrorizó.

–Montaña del destino dices?, dijo Michel un poco sorprendido, que la montaña del destino no es esa montaña de una vieja leyenda?

–Me temo que no es leyenda Mich, la localización de la montaña aun es un misterio, pero lo que ella aguarda todo es real, dijo Bog en el preciso momento que volteaba a ver a hanatsu, –entonces.. Shaks..

–así es Bogart shaks logro encontrar el paradero de dicha montaña y como sabes.. Aquel que logre desatar lo que la montaña guarda será para tener miedo en verdad. Como ustedes saben la montaña del destino es mencionada en la leyenda del Apocalipsis, que aguarda eso es fácil de saber, dijo hanatsu ya asustada.
–Shaks pretende liberar de su sueño a los 4 jinetes del Apocalipsis así como a la infinidad de espectros que encarcelados se encuentran dentro. La Peste, el Hambre, la Guerra y la Muerte no se detendrán ante nada y ante nadie. Y como yo no quiero estar presente para cuando eso ocurra he venido a refugiarme a las tierras heladas donde muy difícilmente me encontraran.

–Pero hay algo mas que debes de saber, serás asesinado tratando de salvar a los que mas quieres, Bog tu no tendrás éxito lo mejor es no ir en busca de shaks..

Michel y Bogart se miraron consternados ya era momento de regresar a donde estaban Santiago y José los elementales debían de estar juntos ahora mas que nunca.



Woody había mandado a Gabrielle a la embarcación y es que con un pie lastimado solo harían mas tardío el rescate, así que mando a el resto de sus elfos que quedaban escoltando a gabrielle. Woody había decidido solo ir con Santiago y Sákura así podrían avanzar mucho más rápido. Había vuelto a mencionar, “entre menos gente mejor” y siguieron andando.

Tras una hora de recorrido por fin llegaron a una escalinata de piedra, en la cima una gran construcción los esperaba, dentro uno de sus amigos encarcelado, no tardaron mucho en llegar a la cima, y tras adentrarse en la gran construcción de mármol se dieron cuenta que en la puerta se encontraba un hoyo negro, trataron de pasar por algún otro lugar pero nada funcionaba tal parecía que ese era el único modo de entrar.

Santiago fue el primero en adentrarse en el hoyo, seguido por las xicas, cuando salieron del hoyo se encontraban en una gran casona muy alfombrada y con un sin fin de puertas, al final una puerta sobresalía pues poseía el escudo de Slytherin. Entraron corriendo y efectivamente allí se encontraba José, encerrado en una especie de celda de la cual no podía salir.

–Cuidado es una trampa, gritó José en el instante en que un cazamagos aparecía y les lanzaba bolas de energía, tras esquivar el ataque, se colocaron en posición de ataque, e el momento en que el cazamagos reía.

–Mátenme si quieren, dijo el cazamagos riendo, –Pero algo si les digo a su amigo jamás lo podrán sacar de esa celda a y sobre su barco miren lo que le pasó, observen en las ventanas les mostraran lo que quieren ver. Miraron hacia una ventana y la embarcación élfica había sido destruida en añicos, no sabían si Gabrielle estaba dentro o no cuando esto sucedió pero debían de averiguarlo, Sákura no soporto mas y con una de sus lanzas mató al cazamagos.

Woody corrió hacia la celda, por un instante miro a José y este le devolvió una sonrisa y un “hola bella”.

–Es magia élfica Santiago, se como deshacer este conjuro, dijo Woody.

Woody se acerco a la celda y pronuncio unas palabras en el instante en que los barrotes desaparecían. –Muy bien listo no fue difícil.

–Yo? Salvado por una elfa dios que trauma, dijo José en ironía.
Woody escucho eso y volteo rápidamente, –Bien pues quédate donde estabas, y tras un movimiento de sus manos la celda volvió a aparecer. –Vamonos xicos el solo puede salir.

–Ey xicos no me van a dejar aquí o si?, vamos ayúdenme, Santiago vamos.

Todos comenzaron a reír y woody cerró los ojos en el instante en que procedían a salir de la casa de shaks. Salieron por el hoyo negro y se encontraron de nuevo en la isla, ahora lo que no entendían era por que el rescate había sido sencillamente fácil recuperar a José y por que los generales y demás secuaces habían huido de la isla tan rápidamente.


–Vamos viejo ya encontré la montaña ahora solo falta saber la forma de abrir esta puerta, dijo shaks a una sombra detrás de el.

–Shaks, mi viejo amigo que te hace pensar que te diré como liberar la maldad que vive tras esa puerta.

–Ozymandias, sino me dices tu encontrare la forma, dijo shaks palpando la puerta en busca de algo para abrirla, de pronto paso la mano por una zona en forma de pico y sangro su mano, –A demonios lo que me faltaba, heridas.

La sangre de shaks se deslizo por la puerta y de pronto esta se abrió.

–O dios mió que alguien ampare a los que serán testigos de la maldad que shaks ha desatado, dijo Ozymandias en el momento en que desaparecía.

–Si por fin he descifrado el secreto de apocalips, grito eufórico shaks en el momento en que la montaña desprendía un rayo de color rojo oscuro y se elevaba por los aires.


Tras haber recorrido el bosque los 4 xicos habían logrado llegar a la horilla de la isla, y sin lugar a dudas alguien había explotado la embarcación, el hasta del barco se encontraba en la arena desecha con la bandera de los elfos aun moviéndose por el aire.

Woody cayo en la arena precisamente cuando el cielo se volvió de un color rojo y miraron hacia el. –Xicos esto es malo, el cielo no se pone rojo nada más por que si algo esta ocurriendo, dijo la capitana poniéndose de pie y observando atónita el cielo.


–Igual tenemos que marchar hanatsu como tu misma has dicho, huyendo y escapando jamás lograremos vencer a shaks y debemos partir antes de que…

Bogart se vio interrumpido por el brusco cambio de color del cielo ahora se hacia rojo y seguía avanzando hasta cubrir todos los rincones del mismo cielo.

–Y así comienza, shaks ha liberado a los jinetes y a los espectros, dijo hanatsu corriendo en la oscuridad.