CAPITULO 8: SHAKS

La mañana de ese día las cosas serian diferentes, después de eternas luchas el mundo experimentaba cambios por doquier, la gente vivía atemorizada, con la plena confianza de que en cualquier momento los Marauder llegarían a su ciudad y la harían añicos.

Los Purifier por su parte se dedicaban a combatir a los marauder, tras varios años de lucha la cantidad de vidas perdidas eran casi tan parejas por ambas partes, cada uno de los grupos había logrado controlar la situación por tan solo unos instantes.

Para estos tiempos la mayoría de los Marauder restantes eran los mas poderosos, por lo cual mas despiadados llegaban a las aldeas y aniquilaban todo a su paso, rápidos y sigilosos hacían su ataque, para cuando los purifier llegaban, la escena a la que se enfrentaban era una de tal destrucción que sus ojos no podían creer lo que minutos antes había sucedido ahí.

Comandados por su deseo de muerte, los marauder arrasaban con todo aquel que se les interponía en el camino, aquel que lograba acercarse y los desafiaba, perecía en el intento. Los elfos, amazonas, la gente del hielo y las distintas razas que existían en el mundo, habían abandonado al hombre, dejándolos a su suerte frente a estos seres que sin duda causaban miedo a aquel que los veía a los ojos.

Marauder... gente sin razón, vestidos de un traje ninja color rojo eran grandes y corpulentos, habían aprendido técnicas avanzadas, como magia oscura, arma que siempre utilizaban en contra de sus enemigos. Los Purifier por su parte eran hombres comunes pero con habilidades que superaban a las de los hombres comunes. Con el tiempo el deseo de proteger al mundo se fue perdiendo por parte de los Purifier, decidieron entregarse y perdonados por los Marauder los convirtieron en cazamagos a los que encerraron para usarlos en la batalla en algún momento.

Solo un Purifier había logrado seguir actuando por su propia cuenta, Ozymandias, así le conocían todos, el aunque un poco viejo ya había decidido combatir y terminar con la maldad con la leve esperanza de que el día en que los elementales llegaran los salvaran de aquel genocidio.

Pero los Marauder habían logrado ir muy lejos, llegaron al bosque de la vida y le prendieron fuego, en el bosque de la vida Habitaban un sin fin de razas en aquel incendio desaparecieron, desatando el coraje de elfos, amazonas y comandados por Ozymandias se dirigieron a la batalla por el mundo.

La mañana de ese día las cosas cambiarían radicalmente, en el pueblo de Peterbul todos los marauder se juntaron, era momento de acabar con todo, pero no se esperaban que guerreros de las distintas razas los estuvieran esperando.

Sigilosamente las amazonas lanzaron sus lanzas dando en el blanco, uno a uno los Marauder iban cayendo sin saber quien o quienes los atacaban, Usando su magia negra desaparecieron el pueblo entero, y todos los guerreros a su vista quedaron.

Los elfos prepararon sus flechas y de igual manera vencían a los Marauder, lamentablemente en aquella batalla los números favorecían a aquellas bestias de color rojo, era 1 a 10 por lo que elfos y demás razas fueron cayendo. Aquella batalla era un mar de flechas y de artes oscuras… era difícil poder explicar lo que sucedía por que en ambas partes alguien moría, al final solo quedo un Marauder y Ozymandias, alrededor solo se observaba sangre y destrucción. Por lo menos se había cumplido con el cometido, derrotar a los Marauder en una última lucha por el bien del planeta, Ozymandias y aquel Marauder se enfrentaron, usando magia negra y blanca ambos se fueron haciendo daño.

Ozymandias fue mas astuto y aprovechando un mal movimiento de aquel marauder le dio un golpe certero que lo dejo en el suelo.

-Creo que es hora de saber quien esta bajo esta mascara- dijo Ozymandias quitando con fuerza la mascara a aquel ser. Lo que vio lo dejo pasmado por bastante tiempo, no lo podía creer, su viejo amigo shaks, aquel a quien todos en el pueblo habían dado por muerto, se había alistado al ejercito de los Marauder y ahora era el único sobreviviente.

Ozymandias no sabia que hacer, el era su mejor amigo y debía de vencerlo en batalla, cuando se decidió a atacarlo, algo sucedió... una garra había atravesado su cuerpo.

Shaks se puso de pie y comenzó a reír en carcajadas.

-Gracias Pixi creo que al final los Purifier y la gente de este mundo no pudieron con nosotros, ahora como único sobreviviente me encargare de crear el terror en cada rincón de este planeta y solo en venganza por habernos desafiado- dijo Shaks sonriente.

-Si amo así será- dijo Pixi arrojando el cuerpo de Ozymandias a un lado.

-Ahora ni una palabra de esto a nadie, ¿entendido Pixi?- dijo shaks mirando desafiante a Pixi, quien agacho la mirada y desapareció en ese instante.

-Muy pronto shaks, muy pronto, los elementales vendrán y a tu reino de terror detendrán, no estés tan confiado que así pasara ya lo veras- dijo Ozymandias con un poco de dificultad.

-Elementales, ja que buen chiste, leyendas no existen viejo estupido, y ahora me saludas a mis amigos en el otro mundo- dijo shaks preparando una bola de energía.

-Las leyendas se hacen realidad, solo tendrá...- La voz de ozymandias se corto cuando la bola de energía le dio en el pecho y explotaba.



Muchos años pasaron después de aquella batalla, shaks fue creciendo y así también sus seguidores, pronto su ejercito era casi inquebrantable.


Shaks abrió los ojos, como era posible que todo aquello a lo que el había formado ya no existiera mas, ni siquiera sabia por que, ahora sabia que los elementales realmente existían y que se interpondrían ante el, pero sus preguntas se vieron interrumpidas cuando un espectro entro corriendo en aquella cueva.

-Amo, como usted mando aquí le traemos al jinete de la muerte-

Una sombra entro camino por aquella cueva y se puso frente a shaks quien sonrió y aplaudió.


-Creo que jamás podremos llegar a tiempo para ver que pasa, este cielo rojo me da miedo- dijo Michel parado en un glaciar.

-Recuerdas que puedo viajar en hoyos negro...- dijo Bogart abriendo la puerta de uno.

-Es verdad llegaremos en un instante a donde están los xicos- dijo Michel brincando de gusto.

-Será mejor que no te alegres tanto, si bien llegaremos rápido, adentro tenemos que cuidarnos de Pixi y demás cazamagos que sin duda estarán vigilando el túnel espacial- dijo Bogart mirando a Mich.

-Bueno entonces que esperamos vamonos- dijo Michel metiéndose en el hoyo seguido por Bog.

El túnel espacial como siempre se encontraba vacío, los xicos no se explicaban como era que no hubiera nadie en aquel túnel, tras unos cuantos minutos abrieron una nueva entrada y estrepitosamente salieron del hoyo negro, en aquella isla donde se encontraban los demás.


-Mich!!- grito José corriendo a abrazarlo. Santiago hizo lo mismo mientras que Woody y Sákura observaban fijamente a Bogart.

-Problemas xicos, prepárense- dijo Woody apuntando con su flecha a Bogart, al igual que Sákura con su lanza.

-Tu de nuevo- dijo Santiago preparando unas bolas de fuego

-Tranquilo flamitas estoy de tu lado- dijo Bogart sonriendo irónicamente.

-Pruébalo- dijo José con desconfianza.

-Ey flamitas todavía pretendes pelear, ya te vencí una vez que te hace pensar que en esta ocasión no lo volveré a hacer- Santiago se enfureció y preparaba el lanzarle fuego, cuando michel se interpuso.

-Tranquilos todos, el esta de nuestro lado, me lo ha probado, y yo confió en el con eso basta ¿no?-

-Pues si tienes razón Mich- dijo santiago observando a Bogart aun desconfiado.

Apenas Bogart había dado media vuelta, cuando Santiago le lanzo fuego pero fue esquivado por Bogart quien sintió una corriente de energía y se acerco a la orilla de la isla, el agua comenzaba a moverse de una manera extraña, los demás hablaban y no se habían percatado aun del movimiento de las olas y mucho menos se percataban de aquella sensación un poco escalofriante.

-que raro jamás había sentido algo así, y viene del fondo del mar- pensó Bogart observando sigilosamente el agua.

-Que pasa Bog- dijo michel mirando de manera extraña a Bogart.

-Ey tu elfa ¿podrías explicar esto?- dijo Bog hablándole a Woody

-Soy capitana, y para ti soy la Capitán Woody- dijo Woody de manera orgullosa.

-Como sea, el problema es que esto es un poco extraño- Bogart sin duda estaba extrañado, José y Santiago lo observaban de manera desafiante aun no confiaban del todo en el.

-Si creo conocer el causante de esto pero…- dijo Woody en el instante que una gran embarcación salía del agua. –Si efectivamente, como lo había pensado mi embarcación era la que ocasionaba esto-

-Ey xicos salve el barco- dijo Gabrielle asomándose y gritando de alegría.

-Bien hecho gabry- Dijo santiago mostrándole su dedo pulgar


No tardaron mucho en subir a la embarcación, Gabry se notaba un poco asustada al ver a Bogart con ellos tal vez seria por el hechizo que le había aplicado la ultima vez. Bogart noto la herida de Gabrielle y lo primero que hizo fue sacar una botella de su viejo saco que usaba y solo roció un poco del líquido en la herida la cual sano inmediatamente.

Si bien la había ayudado con ese liquido extraño, lo cierto era que prefería mantener su distancia a pesar de que todos le habían explicado que ahora trabajaba de su lado. Entraron en una de las tantas habitaciones de la embarcación y la nave se hundió.

Ya en el fondo decidieron hablar cuanto sabían, los primeros fueron Santiago y Woody quienes explicaron lo que habían visto en aquella isla, y sobre la repentina huida de todos los secuaces de Pixi.

Bogart y Michel tenían la respuesta, contaron desde su batalla en el desierto hasta la visión de Hanatsu, lo que todos escuchaban era difícil de creer, ahora entendían por que el cielo estaba de repente de un rojo oscuro y las cosas se les complicaban mas, por que si bien tenían que luchar con todo el ejercito de Pixi ahora se encontraba el ejercito de Shaks.
La nave se detuvo y todos salieron haber cual era la razón, de nueva cuenta un ejercito de sirenos estaban de frente y uno hablo.

-La reina Pixi exige una audiencia con alguno de los elementales-

Todos se quedaron estupefactos, que es lo que quería Pixi en este momento.



De nuevo el mismo espectro entro corriendo en la cueva.

-Amo, amo tenemos lo que nos pidió, vivo como lo quería- dijo el demonio en el momento en que se encendía.

Shaks lo había quemado con un fuego negro, y hablaba con un hombre muy alto de aspecto tenebroso y lúgubre. Vestía con una capa negra y unos pantalones viejos y andrajosos del mismo color, su rostro se encontraba cubierto por una mascara de color rojo y negro.

-He dicho que no me molesten cuando estoy ocupado- dijo shaks cuando un hombre encadenado entraba en aquella cueva, muchos espectros lo atacaron y callo de rodillas ante shaks.

-Pero miren a quien tenemos aquí, ni mas ni menos que a nuestro querido general Gazer- y dándole una patada comenzó a reír a carcajadas.

-Tú, Lilith y Pixi se atrevieron a traicionarme no jajaja, dime donde están y vivirás-

-Gracias amo usted es tan generoso, ellas están en el pueblo de Musingard, ahí han concentrado a todo el ejercito, cazamagos, hombres lobo, vampiros, hombres grises hasta gente del agua, todos absolutamente todos están ahí- dijo Gazer temblando.

-Bien Gazer gracias por la información, ahora no me sirves mas, así que te matare- dijo shaks con una risa malévola.

-pero amo usted dijo...-

-Si Gazer yo se que dije, te dije que vivirías pero mas nunca te dije cuanto tiempo, adiós- Shaks volvió a usar aquel fuego negro y cenizas quedaron de Gazer.

-Muerte necesito de tu ayuda- dijo shaks a aquel hombre negro. –Como mi jinete de la muerte eres capaz de ir al mundo de la muerte y a este el de los vivos, y sobre todo llevar y traer a personas a los dos mundos, tu primera misión será, traer del infierno a todos los Marauder, absolutamente a todos-

Shaks dio la orden y el jinete Muerte salió de la cueva.

-Es momento de quitar del camino a toda la basura, todos aquellos que me traicionaron morirán. Los Marauder, espectros y mis jinetes no tendrán compasión alguna. Primero los que me traicionaron, después los elementales y compañía, ha llegado el momento del EXTERMINIO-